porque la lucha continua y las palabras no se quedan atrás

la palabra resiste

y en eso estamos


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Humo…

Humo…
Que me remonta a un pasado
tardes de charlas y mates
y yo
mísero observador de los tiempos.
Visitante
sin permiso, sin pasaporte
ala contemplación de lo prohibido.
Profanación del velo de la noche.
Violador de lo absoluto
del pasado
de lo eterno.
Indigno de la verdad
mas, como añoro ese pasado.

Fui elegido.
Perdido en la noche de los tiempos.

Riquescat

Cadena


La
bala es amarga. La
vela se apaga. El
velo en
vilo, se descorre tras el
vino. Es en
vano sin
vaso. ¿Qué
caso?
Ceso el
celo. Tiro del
velo,
veo el
vaho. ¡Oh,
Caos! Las
Naos parten. Los
Neos perecen.

Sea Así.

Néma ¡NO!¡NO!¡NO!

jueves, 20 de noviembre de 2014

pequeño niño calabaza

pequeño niño calabaza
cabecita de naranja madura
niño mago
que me embelesa
y me extasía en amores tiernos.

pequeño calabaza travieso
la distancia nos separa
imponderables de la vida.
cada día estas presente
cuando el sol acaricia mi rostro
con tus manitos
pequeñas y rollizas.

Pequeño niño calabaza
¡Ni ahijado que me he echado!
cubrirte de besos y mañas
el verano te espera

Time is beer[1]



a Pablo Villar

Cualquier hora del día es buena
para beber cerveza.
Eso dicen.
¿Quién dispuso las horas
y las repartió a intervalos regulares?
¿Quién decidió que el día dure
x cantidad de horas?
¿O la velocidad del tiempo?
Cuando salgo de la ciudad
y por las provincias me hallo
cada una dura diez
y el minutero se transforma
en la aguja que marca las horas.

Cualquier momento es bueno
para beber cerveza.
En cada instante
el elixir dorado
tiene diferente sabor.
Y no es un problema de marcas
 o calidades
el método científico
me lo ha demostrado.
...y queda.

La cerveza matinal
depende de si
el bebedor se acuesta o se levanta.
La última de la noche es amarga
y de textura pastosa.
Si es la primera
ni el mejor café se le compara.
La de media mañana
tirado en la plaza
con el sol mostrando su sonrisa de niño
es fresca y dulzona.
Por las tardes, tardes-noche
está la saludadora de vecinos
en el cordón de la vereda.

¿Quién dispuso las horas?
¿Cómo se ordenó su maratón diaria?
¿Qué capitalista cerdo burgués
proclamó que el tiempo es oro?
¡Si! el tiempo es oro
oro como la cerveza
de cualquier momento del día.




[1] El tiempo es cerveza

miércoles, 19 de noviembre de 2014

A Margarita

Por donde ando, estamos. En los rostros, en las manos, en las historias. Parafraseando a Pichuco ¿Quien dijo que me fui? ¿Quien dijo que no estaba? si yo siempre me quedé.  


Hualfín eterno, Hualfín bendito
tierra áspera de soles austeros
de arenas que danzan
ante el calor agobiante

Sobre la ruta se levanta
como un hito en el camino
la casa de Margarita
india coya de La Estancia

Con su machete cortito
hacha su leña, amasa su pan
cocina su locro, hila su lana
y aun le queda tiempo para charlar

Mujer añera que en el valle perdura
militando su historia
realidad cotidiana
expresión del tiempo

Allá te veo hornear
Margarita Las Flores
yo canto por nombrarte
bella flor de brillantes colores

martes, 18 de noviembre de 2014

Mi calzado son los muertos

no me salen derechos los renglones;
a cada sílaba tropiezo con cadáveres,
Manuel Scorza

a Lucía S.

Mi calzado son los muertos
que encuentro
por el camino.

El ripio es ocupado
por sus huesos
y el asfalto
se tiñe con sangre.
                           Rojo el camino
                           Negro el futuro

Pasa un auto
pisa un bache trastabillando
inmediatamente es rellenado
con un finado reciente

los calles relucen
en escarlatas

tropiezo con un muerto
-       disculpe, le digo
pero el piso no es lugar
donde morir.
-       No se puede andar muriendo en cualquier lado
Para eso están las guerras
y bien localizadas, por cierto,
en otros continentes, lejos de nosotros.
Nuestras calles son de asfalto
del asfalto que ellos no ocupan.
Gustan de pavimentar
con sus propios cadáveres.
Suaves para el andar y estéticamente rojizos.


viernes, 7 de noviembre de 2014

Vivos en Piedra Pintada


Esta poesía la escribí hace un tiempo. Estos días un amigo Pablo Pesco me prestó una antología de Manuel J. Castilla, uno de los grandes poetas salteños. En ella descubrí el poema que escaneé y está al final, Muertos en Piedra Pintada.
Me impresionó de sobremanera la similitud de algunas imágenes compartidas. Con esto no quiero ni pretendo compararme con el gran Manuel. Sino que este paisaje y su gente (del paraje Piedra Pintada, en el Valle Calchaquí) te entra por los poros, las narices, el cuerpo, las manos generando imágenes similares. El titulo original de este poema era Piedra Pintada. Luego de conocer el de Manuel lo titulé Vivos en Piedra Pintada en homenaje a Manuel J. Castilla y a las gentes que viven, resisten, trabajan en Piedra Pintada .

a Manuel J. Castilla

el viento sopla arrastrando arena
los rostros se curten bajo el sol.
una casa del color de la tierra se esconde detrás de los cerros.
algarrobos y chañares besan las costas del calchaquí.
las parras paren racimos y un zorro husmea buscando algo de comer.
sobre un cerro las reliquias de un pasado indígena, piedras pintadas, morteros, cacharros
antiguo mochadero[1] de los Calchaquíes.
Ni conquistadores, ni misioneros, ni encomenderos, ni ejércitos, ni hacendados,
ni bodegueros lograron acallar las voces
de los hijos de la tierra.
El vino actual tiene gusto a sangre.
las piedras ruedan gritando en kakán[2]
y la asada es empuñada por aquellos
a los que quisieron dominar, doblegar,
misionar, convertir, exterminar.




[1]lugares sagrado o de culto de los pueblos calchaquíes
[2]lengua de los pueblos originarios del Valle Calchaquí


Poesía de Manuel J. Castilla.