porque la lucha continua y las palabras no se quedan atrás

la palabra resiste

y en eso estamos


Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Machado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Machado. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de mayo de 2015

Cuartetas a la urgencia indecorosa

Esta entrada se vincula con la anterior.Surge de un ejercicio en el Taller de poesía donde trabajamos el humor. A pedido del amigo Juan Vera la subo, aunque no me haga mucha gracia. jajaja.
Ante mi uso y abuso del verso libre, me dispuse a generar algo lírico teniendo en cuenta la métrica y rima de los versos. Así que salió esto.  
Traigo a colación a mi gran maestro Antonio Machado quien propone:

Verso libre, verso libre,
líbrate mejor del verso
cuando te esclavice.

Y dice así....

Cuartetas a la urgencia indecorosa

Si hasta aquí llegaste
ha de ser por contenido
apretando tus zancadas
corriéndote un escalofrío.

Sabés que estás en las últimas
te pasa por presumido;
alta la frente, orgulloso
mas en el trono, todo sumiso.

Ya no puedes contenerte
y con movimientos precisos
acometes este embate
calmando tu pena, con brío

Ves que la llevás ganada
que es tuya esta partida
miras a tu lado, victorioso
esperando la limpia caricia

Ay dolor del vientre mío
ay pesar de mi tragedia
no hay papel, no hay papel
ni bidé, toalla o media

Aquí se termina el verso
y la historia mal contada,
con esta alegre poesía
limpiándome la cagada

  No hay gusto más descansado
que después de haber cagado

(Francisco de Quevedo y Villegas, 1580-1645)

jueves, 7 de mayo de 2015

Justificación de el irredento

Justificación de el irredento

Aquí estoy, irredento. Reclamando las tierras de mi alma. Las posiciones que me fueron quitadas con la llegada del catolicismo, del cristianismo, del judaísmo y demás ismos que se formaron luego de ellos.
Reclamo los fueros para mí. Reclamo que soy dueño de mi mismo y no soy de nadie más. Soy mi soberano. A mi mismo cedí todos los poderes. No necesito de nada y de nadie que me redima, solo yo. En algún momento, algún día me redimiré para lo más grande que adviene.
No necesito de nada ni de nadie. Creo que no me tengo que redimir de nada. Por eso estoy sin redimir, y es por eso que me llamo el irredento.
Quien dijo que quiero ser redimido. Quien me preguntó si pretendo ser redimido. Me preguntaron si quería que alguien me redima. Por el momento, no. Se atribuyeron el derecho, hace milenios, de haberme redimido pero hasta ahora nadie lo hizo y si lo hicieron, no veo efecto alguno. Así que déjenme solo. Como diría Pessoa, “Vayan al diablo sin mí, o déjenme ir solo al diablo”. Es este caso yo digo: redímanse solos, dejen que otros los rediman o dejen que, solo, me redima. ¡Hagan lo que quieran! ¡Qué solo bien me basto para esta tarea!
Solo bien me basto, ¿oyeron? soy el irredento.
Quién los mandó a pensar que estos territorios de mi mismo son suyos. Los límites los determino yo, que soy la medida de todas las cosas. Así que pueden empezar a desalojar estos territorios que son míos y que ustedes colonizaron como si fueran suyos.
“Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito” expresaría Machado. Así que nada les debo y ustedes, a mi, todo. Y si les debo, recuerdo lo que Cristo indicó Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
Yo no soy ni el César ni Dios sino uno más grande que viene detrás de ellos, por ello, debedme mucho más.

Soy el irredento. Soy la medida de todas las cosas. 

lunes, 9 de marzo de 2015

Polifonía sorda

Polifonía sorda

¿Tu verdad? No, la Verdad,
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela.
Antonio Machado

Saco vacío de irreverencias
gritos ahogados en letanía sonante
¿A quién cantan?
Al arma que retumba en la noche ciega.
¡Alarma!
Necios bailan entorno
al crepitar del silencio.
¿Acaso pinto filigranas
en el ocaso del día?
Sin embargo, la venia teológica
así lo indica:
Serás lo que debas ser...[1]
o sino... andá a plantar muñatos[2] al bajo[3]”.
Sordo ruido oír se deja”[4]
y desde el pulpito
bajan el telón a las ideas.
Sacra monofonía del mandato celeste.



[1] Fragmento de la frase “Serás lo que debas ser o no serás nada” del Gral. José de San Martín.
[2] Batata. Ipomea Batatas
[3] Frase regional del norte de Entre Ríos que indica que a uno lo invitan a retirarse no amablemente.
[4] Verso de la Marcha de San Lorenzo